domingo, 3 de enero de 2010

Con este poema inauguro la nueva época del Chopah:



Quiero hacer una proclamación pronta,

las fuerzas que nos llevaron a conformar este monstruoso pigmaleón al que llamamos Testículo del Rey emanan de tres fuerzas principales:

La burla vesicular seminal, el aparato (inter) disciplinario de Estado, el marcsismo ultra-radical moderado liberal de centro y el CHOPAH.

Ambas formas troncales han muerto, sido pisoteadas, puestas en el aparador, compradas en E-bay, bañadas con influenza.

No nos dimos cuenta, sin embargo, que creamos la vanguardia última de la literatura. La utopía literaria era un aparato ideológico de sistema, la utopía literaria se centraba en una cúpula de elegidos con grandes gafas oscuras y sonrisas de aparador.

El testiculismo vino a lanzar flatulencias a la cara de las estatuas, vino a enamorarse de las mesas llenas de basura y a revolcarse en la catsup, en la mostaza y en el queso industrial.

El testiculismo vino a romper con los recintos, vino a invadir al twitter, vino a encender la zarza (¿la Ziranda?), vino a destrozar hasta el último pedazo de calzón con encaje.

Esa fue nuestra misión, romper con lo imposible, aunque, finalmente, era imposible.

NO,

No nos confunda con poetas malditos.

A nosotros lo maldito se nos quitó con un poquito de suciedad, con un poquito de Pino Suárez y mocos, a nosotros nos gustó bañarnos en hojas de parra con carnita.

Nosostros le dimos al tuitpoema, al aptiurpoema, al contra poema, al antipoema y al chipapoema. No dejamos al -poema en paz
nunca en paz marx mío

El problema es que no nos dimos cuenta de que teníamos en nuestras manos la suprema verdad:

La utopía literaria estaba en nuestras manos. Éramos nosotros el hecho fundamental. Nos dimos de tope con que todo lo que había que revolucionar había sido revolucionado, no nos quedaba más que escupirnos por igual.

Volpi mostró con su fin de la locura, que sólo la locura es. Si no es, la literatura no existe. Si no es una cena con vino, la literatura no existe, si no son gafas, si no es pared, no hay: las letras son una burla suprema. El Testiculismo ya lo sabía, no nos importaba y aún así, era la corriente alterna de nuestras pilas doble A.


[Raúl Demesio entra en escena]

Gamberro poeta malhablado, usted de poeta tiene lo que yo de Célula Poética Autogestionaria.

Señor Raúl, propongo que las Células sean el propósito de investigación testicular, propongo que nos adentremos en las espigas y en la muchacha.

[shot delas con la muchacha]


Señoras y señores

tenemos al monstruo
démosle un lugar (peludo)
donde vivir

ese es nuestro destino
el fin mismo
de nuestras uretras.